A pocos kilómetros de la ciudad de México encontramos un encantador pueblo que todavía conserva la tranquilidad y el toque provinciano: Tepotzotlán que posee innumerables tesoros naturales y arqueológicos entre los que podemos nombrar el Templo de San Francisco Javier que junto con el magnífico convento que aloja el Museo Nacional del Virreinato pueden considerarse verdaderas joyas de la Colonia.

El Templo de San Francisco Javier impresiona ya desde la entrada del pueblo por su arquitectura imponente que hace gala del estilo churrigueresco, típico del México del siglo XVIII, que puede verse en la ornamentación de la fachada y de los dos cuerpos de la torre.
El Museo Nacional del Virreinato está emplazado desde 1919, en lo que fuera el Colegio de San Francisco Javier y guarda alrededor de 15 mil piezas y valiosas colecciones de objetos relacionados con la historia colonial de México, veinte pinturas del célebre artista Cristóbal de Villalpando y obras de Juan Correa, Martín de Vos y Miguel Cabrera. El visitante podrá también recomponer parte de la historia mexicana en los cientos de objetos de uso religioso y civil esculpidos en madera, cera y pasta de caña de maíz, así como también imágenes de marfil provenientes de Oriente, utensilios de plata, arte plumario, muebles, cerámicas y una biblioteca con más de 40.000 ejemplares, muchos de ellos incunables.
Este bello pueblo te espera con la magia de sus callejuelas, la riqueza del paisaje, la variedad de su gastronomía y la bienvenida cordial de sus habitantes.
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