Prosiguiendo con la ruta de los pueblos mágicos, hoy nos llegamos hasta Huasca de Ocampo, una población que se encuentra a sólo 38 km. de la ciudad de Pachuca, internada en la sierra y enmarcada por un bello paisaje de bosques, arroyos, ríos y lagunas.
Se caracteriza por los techos rojizos de sus construcciones que evocan el esplendor de su pasado minero. Las casas de cantera blanca y techos a dos aguas otorgan una típica imagen pintoresca y provinciana a este poblado que en tiempos del Virreinato fue muy importante y donde, hacia el siglo XVIII, se construyeron las haciendas de San Miguel, San Antonio y Santa María con el objeto de abastecer a las minas de plata de Real del Monte.
La ex hacienda de San Miguel conserva aún los arcos de los grandes hornos y los hornos donde se extraía la plata y es un tesoro arquitectónico y natural que no puedes dejar de visitar y en su casco funciona ahora, un encantador hotel campestre, rodeado por el lago y con chimeneas en las habitaciones.
La naturaleza se ha derramado con generosidad en Huasca, basta contemplar los Prismas Basálticos, los bosques y la abundancia del agua cuyo sonido transmite tranquilidad. Tranquilidad que, por otra parte, es posible suspender para practicar deportes acuáticos en la Presa de San Antonio o pescar truchas en el Bosque de las Truchas.
El visitante dispone de cabañas y sitios para acampar si es que desea pasar un fin de semana en contacto con la naturaleza, impregnado de la magia del pueblo mexicano.
Artículos relacionados




3 Comentarios en “Ruta de los pueblos mágicos: Huasca de Ocampo”