Los relatos y leyendas mexicanas nos llevan hoy hasta Guadalajara, a la llamada ‘Casa de los Perros’. El emblemático edificio que hoy alberga al Museo del Periodismo y las Artes Gráficas, se encuentra en pleno centro de la ciudad sobre la avenida Alcalde.
Asociado al menos con cuatro leyendas, una de ellas vincula la casa con el panteón de Mezquitán.

Dicen que en 1793 se estableció allí la primera imprenta de Nueva Galicia y que en 1810 se imprimió ‘El Despertador Americano’, primer periódico independiente del país. Años después, Jesús Flores, un adinerado cafetalero de 70 años, compró la finca y se casó con una costurera de clase media que le sugirió ampliar la casa.
Al concluir los trabajos, en cada esquina del nivel superior, por la parte frontal, se colocó una escultura canina raza Pointer traídas de New York, lo que le valió el nombre de ‘La Casa de los Perros’.

Con la muerte del hombre se inicia la leyenda ya que antes de fallecer, había ordenado construir un mausoleo con una gran capilla en el centro del panteón de Mezquitán, el camposanto de los habitantes de la zona en aquella época.
Al enviudar, la joven mujer vivió una aventura con uno de los trabajadores de su marido muerto y allí nació el rumor de que el millonario había escondido su fortuna en la casa por falta de herederos y que quien tuviera el valor de rezar un novenario completo al pie de su tumba en el panteón de Mezquitán, se haría acreedor de su tesoro.
Acompañados sólo por la luz de una vela, cada noche, hombres y mujeres se aventuraban en el panteón pero algunos salían corriendo despavoridos, otros eran hallados desmayados a la mañana siguiente.
Hasta el momento, nadie ha conseguido completar el novenario y el misterio del tesoro continúa…
Fotos: Raúl Macías



no sabia de este lugar en mi proxima visita a guadalajara, tendre que echarme mi vuelta a este sitio.
Saludos