Nuevamente el pasado mexicano vuelve a revelarse, sube a la superficie y saca a la luz vestigios de un nuevo conjunto arqueológico.
Se trata de los restos de un templo circular de la antigua México-Tenochtitlan descubierto por especialistas del INAH detrás de la Catedral Metropolitana.
De acuerdo a las reconstrucciones realizadas podría tratarse del más importante centro ceremonial mexica dedicado a Ehécatl-Quetzalcóatl, dios del viento, y su ubicación, tan próxima al Templo Mayor concuerda con las investigaciones del arqueólogo y arquitecto Ignacio Marquina quien, ya en 1960, ubicaba el templo en las inmediaciones de la Catedral.
Después de dos meses de trabajo arqueológico, los expertos del PAU han dado con lo que fuera la parte posterior de una plataforma prehispánica de dos cuerpos y que, se supone, debió haber medido cerca de 32 metros de largo, y un templo circular adosado con un diámetro aproximado de 14 metros.
‘A pesar de que en el recinto sagrado de Tenochtitlan había varios templos y altares dedicados a Ehécatl, tenemos el ejemplo de la Pirámide de Pino Suárez y restos de otro en el subsuelo de la Catedral Metropolitana, éste que se acaba de descubrir debió ser el más representativo’, señaló Raúl Barrera Rodríguez, responsable del Programa de Arqueología Urbana (PAU), del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
También se encontraron fragmentos de esculturas mexicas realizadas a mediados del siglo XVI, trozos de esculturas que representan a Miquixtli (una diosa mexicana de la muerte), un pie con sandalia de una escultura antropomorfa, tiestos novohispanos de materiales cerámicos, así como de porcelana china y mayólica.
La historia de México se conserva por capas en una de las cuales se han hallado restos de pisos prehispánicos enlajados, tepalcates de cerámica, sahumadores, platos Azteca III y muchísimos otros restos que siguen configurando un retrato más acabado de la identidad mexicana.
Artículos relacionados




fkhewbernrejbgj
PUTO EL Q LO LEA