Baluarte de San Pedro. En su interior se ha creado una leyenda, la de que albergó en algún tiempo al tribunal de la Santa Inquisición. Y aunque no existen pruebas de ello la leyenda ha seguido y continúa viva con el paso del tiempo. Lo que si alberga este baluarte es el Museo de Artesanía, donde pueden observarse piezas únicas elaboradas por los artesanos de la región.
Baluarte de Santiago, el último en concluirse y del que destacamos el Jardín Botánico con diversas plantas que alberga en su interior.
Baluarte de Santa Rosa. A pesar de no ser el primero que comenzó a construirse si que fue el primer baluarte en concluirse de los ocho que conformaban el proyecto. En su interior destaca la rampa que accede a los techos, desde donde se observan, magestuosas, las torres de la catedral.
Baluarte de la Soledad, el de mayor superficie de todos ellos y que lleva el nombre de la patrona de los marinos. En su interior alberga el Museo Román Piña Chan .
Además de los nombrados baluartes, defendían la ciudad el Fuerte de San Miguel, con una superficie de algo más de 3.800 metros cuadrados. Un fuerte que no se puso a prueba hasta el 1842 con el ataque del General Santa Ana y que demostró que la defensa de la ciudad era la mejor del continente americano. En la actualidad alberga el Museo de Arte Maya. Por otro lado se encontraba el Fuerte de San José, mucho más pequeño que el anterior pero que de la misma manera ofrece espectaculares y vistas únicas de la ciudad de Campeche y de la bahía.
Fotografía vía sachavir BR
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